
Leer el libro de Diego Barraza Orrego Muertos felices S.A y otros relatos (2018) implica vislumbrar distintos caminos hacia los diversos estratos culturales chilenos y a la vez comprender procesos complejos por los que hemos sido vulnerados y de diferentes maneras. Debido a ello, el narrador de estos cuentos con un ojo crítico interpreta el contexto socio cultural, político y económico nacional de los años anteriores a la pandemia y retoma innumerables elementos que pulsan por salir hacia el exterior.
Esto quiere decir, que el año 2018 y también en años anteriores, tal como una olla a presión, que guarda diferentes tensiones de todo tipo, se daría el pase en el 2019, a esa explosión socio cultural y política llamada estallido social. Al respecto, César Jiménez-Yáñez (2020) señala que el origen de este: “No fueron sólo los 30 pesos de alza del Metro, como lo informó e hizo notar la prensa internacional, sino fue el desahogo de décadas, cargando el costo de mantener la imagen del “Jaguar de América Latina”, de un modelo económico que se implantó en dictadura, se aceptó en transición y se validó en democracia” (950). Es importante la referencia dada por Jiménez-Yáñez, porque se aclara que los poderes dominantes del sistema en que nos hallamos insertos son transversales a cualquier bando político y conjugan para insistir en un modelo económico neoliberalista y capitalista, que termina afectando el diario vivir y el buen pasar de las personas y las sume en una especie de furia contenida, melancolía y pesimismo, frente a diversas actuaciones y hechos ejecutados por el sistema, del que es imposible escapar.
Por este motivo, en el período en que Diego Barraza Orrego escribe estos cuentos se percibe un descontento generalizado, a nivel de la sociedad, en relación con diversos mecanismos que funcionan muy mal o con un desgaste que se irradia hacia la humanidad del sujeto (a) chilensis. Esta molestia es producida frente a un sinnúmero de problemáticas; entre las que resaltan: la cesantía, la dignidad al momento de la muerte, el compadrazgo, la salud, la hipocresía, la educación, las pésimas condiciones laborales, etc. Los temas mencionados son expresados de diversas maneras en los cuentos Muertos felices S.A y otros relatos y esto se percibe en los perfiles psicológicos y socio culturales de cada uno de los protagonistas y personajes que integran estas narraciones, a saber: emigrantes, estafadores, profesores, vagabundos, doctores, políticos, entre otros.
A través de estos relatos Diego Barraza Orrego elabora un sorprendente tejido textual, pero a la vez socio cultural; ya que expone todos aquellos agujeros de los poderes políticos dominantes que avasallan al resto de personas y los dejan marginados del sistema central, y sin mejores oportunidades sociales, culturales y económicas, etc. Según Campoy: “El verbo “marginar” incluye, como una de sus acepciones, la de “preterir a alguien, dejarlo al margen de alguna actividad, prescindir o hacer caso omiso de alguien”, además de poner o dejar a una persona o grupo en condiciones sociales de inferioridad” (19-20). Por este motivo, uno de los temas expuestos en estas historias se relaciona con los seres marginales, en torno a diferentes conceptos, pero para efectos del análisis presente, yo me concentraré en quienes, debido a sus diferentes oficios, profesiones, modos de vida y pensamiento radicalmente distinto, a la gran mayoría, han sido desplazados de un sistema, que en vez de apoyar el esfuerzo mancomunado en pos de salir adelante, los ha marginado, censurado o eliminado. Ello se ve retratado en algunos textos, como por ejemplo en “1,2, 3 Te pillé” un vagabundo corretea con el fantasma de su hijo, muerto en dictadura o en el cuento “TOC”, cuyo protagonista es un hombre con problemas de adaptación al medio social y termina en un lugar complejo.
Por otro lado, la profesión docente ha sido muy ofendida y mancillada, desde hace años en nuestro país, Chile. En este sentido, algunos relatos exponen a profesores que siguen luchando con su familia, pero otras veces ellos se mantienen en soledad, ya que el mismo y enmarañado sistema educacional laboral, desde su propio rubro, ha hecho de esta abnegada labor un verdadero suplicio, y ello se resume en: pesadas cargas laborales de 38-44 horas, planificaciones interminables, cero respeto hacia la profesión del docente, etc. Así, el sistema educativo, como un enorme monstruo se engulle a estos seres y los termina aniquilando y esto se representa en los cuentos: “El plan de Roberto” y “El plan de mejora”. Los protagonistas de ambos textos son muy maltratados y en un acto metafórico, pero verdaderamente kafkiano sufren una metamorfosis en relación con su dignidad humana pisoteada; debido al enajenamiento completo, que sobrellevan cada uno en sus respectivos colegios o lugares donde se desarrollan como docentes.
En “El plan de Roberto”, el narrador testigo comenta acerca de su protagonista, quien trabaja como profesor en la escuela La Esperanza: “Sus ojeras se hicieron cada vez más profundas. Tanto que daban un aspecto cadavérico. Su palidez aumentó y su espalda encorvada, daba un aspecto terrorífico. Cada día intentaba animarle, pero no era posible. Roberto había cambiado. Era otro” (Barraza 78). Según esta descripción, las condiciones terribles a las que se ve enfrentado Roberto, en este establecimiento educacional, lo van transformando cada día en un ser irracional y fracturan su humanidad; algo parecido a lo que sucede con Gregorio Samsa en La metamorfosis de Kafka: “-¡Madre, madre¡-dijo Gregorio y miró hacia ella. Por un momento había olvidado completamente al apoderado; por el contrario, no pudo evitar a la vista del café que se derramaba, abrir y cerrar varias veces sus mandíbulas al vacío” (12). Al igual que Roberto, Gregorio Samsa es absolutamente succionado por un sistema laboral y familiar bastante demandante y termina transformado en insecto y avasallado por el entorno socio cultural, político y económico que reduce su dignidad humana hasta convertirlo en un ser otro.
En relación con ello, yo destaco la habilidad narrativa de Diego Barraza Orrego para traspasar al lector diferentes emociones: rabia, tristeza, alegría, impotencia, entre otros sentimientos. La impotencia y rabia escondidas en el ciudadano común se ven bastante bien reflejadas en el cuento “Error del sistema”; y este punto se vincula con la novela de Kafka El castillo; porque los dos protagonistas se pierden en los innumerables laberintos inútiles y burocráticos del absurdo. Ambos protagonistas, vagan, interminablemente, en una comedia verdaderamente trágica, en que el hombre en su calidad de ciudadano debe solicitar soluciones a un aparataje social y político enajenante que lo maltrata y aliena.
En “Error del sistema” el nombre del protagonista, junto con su identificación o RUT son quitados del sistema; debido a una terrible coincidencia con otro hombre fallecido (Barraza 30). Recordemos en El castillo de Kafka que K: “Se agotaba, sin duda-¿quién no se hubiera agotado?, pero no tardaba en volver, descendía del carrito y apretando la mandíbula volvía a la carga contra la puerta a conquistar. Le sucedía que era repelido varias veces seguidas, de forma muy simple, no obstante, por el silencio-un silencio de muerte-, pero no se daba por vencido” (260). El protagonista llamado curiosamente “K” inidentificable por esta sola letra y a punto de ser eliminado totalmente, debe enfrentar a un sistema aberrante para poder ejercer como agrimensor en un castillo lleno de numerosas trabas burocráticas, que no lo conducen a ninguna parte.
Además de lo comentado, uno de los aspectos que prima en estos relatos se basa en un afán moralizante o ético que aflora, prácticamente, en todos los textos y esta característica es muy importante; porque al entender este ámbito, el lector podrá acceder a una enseñanza o moraleja que se irá despertando en su conciencia o en otras palabras, el anhelo de hacer el bien, pese a todo y a todos. Por esta razón, uno de los puntos que aflora al leer Muertos felices. S.A y otros relatos de Diego Barraza Orrego es la preeminencia del ser humano, como un representante de un ámbito ético que debe ser defendido a como dé lugar y ello sucede en: “Lineman” y en “Una decisión difícil”. En los cuentos mencionados sobresale, simbólicamente, el modelo de ser humano que desea ser libre para tomar sus propias decisiones; frente a la oscuridad de un sistema estatal que decide por él, hasta en las más mínimas cosas.
En ambas historias, los protagonistas expresan una férrea voluntad de ir hasta las últimas consecuencias con sus propias decisiones y este acto encierra un desafío; por ejemplo en “Lineman” su protagonista Salvador realiza el siguiente trabajo y con ello desafía a Augusto (el supervisor): “ Comenzó a cortar unos cables y a reemplazarlos por unos de cobre, tomó ambos fusibles desde la matriz y los reemplazó con fuerza. Esto hizo balancear el cableado y un pequeño chispazo hizo volver la electricidad del sector” (Barraza 86). Es innegable no colocar la atención sobre los nombres del héroe y antihéroe de la narración comentada; ya que nos retrotrae hacia el gobierno militar de Augusto Pinochet, durante dictadura (1973-1990) y ese foco alumbra las formas en que la autoridad designa, amenaza y coarta al otro, representado por el trabajador que depende de su escaso sueldo para sobrevivir. Por otra parte, en “Una decisión difícil” el protagonista o doctor a cargo opta por el deber ético de salvar a una paciente vulnerable y vulnerada por un sistema de salud en que prima la clase socioeconómica de cada paciente (Barraza 51). El texto reivindica la humanidad de la persona enferma en un sistema de salud totalmente alienante y que considera su posición socio económica, antes que sus reales dolencias.
Por último, yo debo afirmar que Muertos felices. S.A y otros relatos de Diego Barraza Orrego nos lleva a reflexionar sobre nosotros mismos, nuestra sociedad chilena contemporánea y sus circunstancias tanto actuales, como pasadas. Este análisis posibilita la activación del pensamiento crítico ; y a la vez logra transparentar ante todos nosotros este constructo socio histórico oscuro, que no desea ser mirado, ni expuesto y mucho menos resuelto.
Referencias bibliográficas
Barraza, Diego. Muertos felices. S.A y otros relatos. 2018.
Campoy, Margarita. “Alteraciones organizativas producidas por el cambio social: la marginación social”. Cuadernos de Trabajo Social, 8, 1995, pp. 17-38.
Jiménez, César. “Chile despertó causa del estallido social en Chile”. Revista Mexicana de Sociología, 4, 2020, pp. 949-957.
Kafka, Franz. La metamorfosis. Franz Kafka. La Metamorfosis.pdf – Google Drive
Kafka, Franz. El castillo. Ediciones Brontes. 2014.
Claudia Vila Molina: escritora nacida en Viña del Mar, Chile. Profesora de lenguaje y comunicación (PUCV), poeta, editora, correctora de textos y crítica literaria.
Publicaciones
Los ojos invisibles del viento, poesía, 2012.
Componiendo la ilusión, antología poética surrealista, 2017.
Reseña crítica a Doce Noturnos Da Holanda (1952) de la poeta brasileña Cecilia Meireles, 2018.
Ixquic, antología poética feminista, 2018.
Luna llena, antología poética surrealista, 2018.
Reseña crítica a Barajar la poesía (panorama artístico, cultural y surrealista en Latinoamérica) de Alfonso Peña, 2020.
Antología de la luz, poesía, 2020.
120 noches de Eros, antología poética surrealista, mujeres surrealistas de Floriano Martins, 2020.
Poética de la erótica, amores y desamores, poesía, 2021.
Los extraviados, 2023










