
Texto de Ester Abreu Vieira de Oliveira, da contracapa do livro.
La escritora, profesora e hispanista brasileña Ester Abreu Vieira de Oliveira, Presidenta de la Academia Espírito-santense de Letras, estudiosa y traductora de la obra del poeta barcelonés durante largos años, autora del libro A arte poética de Santiago Montobbio (Análise e Traduçao) –Opçao, Sao Paulo, 2017-, presentó los dos libros que preceden al que ahora publicamos y con los que éste guarda estrecha relación. De infinito amor (Cuaderno del encierro) fue escrito por el poeta del 14 de marzo al 22 de julio de 2020, y en el texto que sobre él escribió, publicado en Carátula y presentado en algún congreso sobre la literatura y la pandemia, la hispanista escribe: “En su escritura las palabras tienen una belleza patente y una belleza oculta con arriesgados marabalismos de ideas. Hay reflexiones sobre cuestiones trascendentales e indagaciones en la razón de la escritura y un rendir culto a la vida, al árbol, a los pájaros, al día y a la noche. Hay chispazos, ráfagas geniales en poemas que parecen una charla entablada entre un yo y un tú, como entre la comunicación entre el poeta y su madre respecto al paisaje desierto de Barcelona”. Y concluye su texto de esta manera: “Al fin, ser lectora de obras de Santiago Montobbio es un placer, pues su poesía se acerca a lo más humano y a lo divino, haciendo desbordarse en el lector la desesperación de lo que no puede entender y a la vez la esperanza que se introduce con un hilo de luz en la oscuridad. Además todo es poesía para él. Y, De infinito amor…, esa su última obra, cuya temática se resume en los tres amores esenciales de su vida: Madre, Libros, Naturaleza, se encuentran no solamente poemas sino una poesía y el hombre”. El siguiente libro, Los poemas están abiertos, reúne la escritura que continúa a éste, de 24 de julio de 2020 a 18 de julio de 2021. En el texto que le dedica, publicado en la Cátedra Mariátegui (Lima) e Incomunidade (Porto) e incluido en el libro La magia de lo verosímil. Ensayos de Literatura y Lingüística -Opçao, Sao Paulo, 2023-, la escritora y profesora indica que la pandemia de la Covid-19 “incitó también el surgimiento de obras de expertos en la labor de la producción verbal. Y, entre esos, se encuentra el poeta Santiago Montobbio quien siente la diferencia de la vida enclaustrada en la ciudad y la bella, colorida, fresca, natural cuando él camina por la orilla del mar. (…) la naturaleza es salvación, es refugio, que llenará el vacío del orbe (…) Allí es donde los motivos de asombro, calma y de paz son inagotables. Allí delante del mar, del cielo y del agua, de la tierra y de los árboles y de los colores que ellos se revisten el alma del poeta se eleva (…) Poeta generoso va a ofrendarnos sus poemas y toda la emoción que vislumbra en ese mundo natural. Todo lo bello (…) ellos (los poemas) abren para la paz, la armonía, la belleza y lo poético”. El libro que ahora presentamos, La libertad de la poesía, continúa en su escritura al que le precede -el poeta reúne en él lo que escribió de 19 de julio de 2021 a 18 de octubre de 2022-, y también su vivencia de la poesía, y su percepción y sentir ante la vida y las cosas, y el hacer de ellas poesía. Continúa así en este libro el caudal de escritura del poeta y en él la convivencia y el diálogo con su madre, la unión con la vida que es la naturaleza, el lirismo que despierta, la poesía que sale al paso de continuo y en cada cosa, el lirismo y también la meditación, las lecturas, los misterios, las iluminaciones, las preguntas. En el mar, en el campo, en la ciudad. En el alma, en los libros. En cada gesto, a cada paso. Desde una íntima e inabdicable libertad. La libertad de la poesía.
***
LA ESCONDIDA LIBERTAD. LA ALTA LIBERTAD.
La alta libertad escondida que permanece y está aún
en el encierro y en la soledad y en el dolor,
debajo de las cosas. Dando razón de éstas,
no haciendo que sea todo un abandono,
haciendo posible vivir. Esta libertad
escondida y alta encuentres
en los poemas, en los días.
Y te salve. Como me salvaron
a mí. Libertad de todos y para todos
en el adentro más íntimo del canto.
BUSCAR LA LIBERTAD, ENCONTRARLA. PRESENTIRLA.
Rastrearla. Adivinarla. Debajo del dolor
y de las cosas, de cada daño, cada herida.
Y cada día. En todo momento.
Escondida libertad de la poesía, del canto.
Para salvarnos. Así continúe esta aventura,
se dé la vida, se resista en las situaciones
difíciles, tristes. En los tiempos duros.
Libertad agua profunda y cielo abierto,
todo reino del espíritu como pozo oculto
en todo dolor y todo momento, poesía.
LA LUZ, EL SOL. LA MÚSICA IMPREVISTA
en la calle -el Paseo de Gracia.
Los pasos de la gente sobre las baldosas
de Gaudí. La luna anoche. La luna
creo que llena hoy. Compases de la vida.
De la vida frágil, indefensa, rota,
que no sabemos cómo será, cómo
y cuándo va a volver. De qué antiguo miedo,
de qué viejos fantasmas. Pero está el canto.
Adentro del hombre. Para que tenga
aún libertad. La libertad del canto.
No otra cosa tenemos, nada más nos queda.
ADENTRO DEL CANTO. ADENTRO DEL CANTO
lo roto, lo perdido. Y lo que salvamos
del naufragio de lo roto y lo perdido,
del dolor y el desastre íntimo:
la libertad del canto haciendo casa
a ese adentro, haciéndolo refugio,
tierra fértil y aire libre, posibilidad
de mañana, poesía.
LIBRE EN EL ENCIERRO. EN EL DOLOR. LA DIFICULTAD,
el daño. Así mantenerse y resistir, gracias
a la poesía, el arte que es aire libre,
la libertad que tenemos y nos queda, nos quedó.
Todo esto siento y vuelvo a sentir y decirme.
No se ha ido el miedo y no se irá
la indefensión. Tomo un café con mi madre
en un jardín al lado de casa, al aire libre,
con la tutela de la Pedrera, de las chimeneas
en su azotea que nos miran y nos vigilan.
Y todo esto recuerdo. Me pesa y me salva.
Esta raíz de libertad, estas alas
que en ningún encierro podemos perder,
puede perder el hombre, y que nos sostienen
y agarran a la vida. Poesía, tú.
LOS ÁRBOLES, LOS ÁRBOLES. Y EL JARDÍN.
Y el jardín de dentro, el aire libre
de la poesía, del canto. También
en la angustia, en la muerte y en el daño.
En el dolor. Para salvarnos y ser aún
libres. Hasta el fin.
LA LIBERTAD DEL CANTO. LA LIBERTAD DEL CANTO.
En el silencio, en el dolor, en lo oscuro.
Detrás del olvido y lo perdido. Desde una
convicción de amor. Para resistir, para vivir.
No ceder. Aguantar. Siendo aún de esa libertad
ser del amor, del arte y de la vida.
En cada momento, en cada cosa.
Hechos libertad como tu adentro
desde ese canto, la verdad
inapresable de ese canto.
EL CANTO, EL CANTO. LIBERTAD, DON.
Ancla. Aire. Para todos,
para ti.
AIRE. AIRE DEL ADENTRO, AIRE LIBRE
y para todos. En el jardín de al lado
de casa, tras unos días de lluvia.
Rumor de aire -un aire fresco-
entre las hojas de los árboles. Tierra.
Los árboles en las raíces hacia adentro,
y alto el cielo, en él nos vigilan las chimeneas
de la azotea de la Pedrera. Todo lo que ha sido
y puede volver a ser, todo lo que hemos perdido
y sufrido, el silencio y el dolor, hechos canto,
canto interior y para todos, castillo
que es también playa, arena de derrota
como la de Don Quijote en mi ciudad,
y tras la derrota la vuelta, la vuelta a uno mismo
y su sentido, y saber, seguir sabiendo
que la verdad de ese sentido
sigue siendo la libertad.
CANTA EN LA NOCHE. CANTA Y VIVE
adentro del silencio, sé en él semilla,
canta en el dolor, en la muerte, en el olvido.
En lo perdido. Canta y di y sé la vida, poesía,
en el amor resiste, en él existe,
la verdad y la raíz en él aún a ti ser
sintamos, y nos hagas libres. Libres en el amor,
tras el dolor, hundidos de olvido.
Libres en tu canto en la noche,
en tu llama de amor viva. Hasta el fin.
Así, sin declinar en tu inabatible libertad,
poesía.
EL DON DEL MAR. EL DON DEL MAR.
La belleza del mar. Para repetir
hasta la voz. En soledad.
LA PRECIOSA LIBERTAD, EL PRECIOSO MAR,
el precioso don de la libertad, vale
la pena por ella empeñar la vida,
Don Quijote lo dijo, se le derrotó
en la playa de mi ciudad, y en este
mar, en la Costa Brava, siento esta libertad
y recuerdo su máxima, su invitación a ella.
A por ella hasta empeñar la vida.
Por la libertad, un don del mar.
EL AIRE, EL AIRE LIBRE EN CASA. PERO TAMBIÉN
dentro de ti. Días de campo, el maravilloso
don del mar. Don de libertad. Caminos entre el campo,
las casas del pueblo, las eras, las masías.
Momentos en que el espíritu se transparenta
en las espigas altas o en el aire o en la luz.
Poema, tú.
EL MAR, EL DON DEL MAR. EN L’ESTARTIT.
Frente a las Medes. Las islas me dicen
que nos esperaban. Esto, sí, siento
pueden decirme. Llegan rítmicas
las olas a la arena. En este antiguo ritmo
tal el de la sangre la poesía.
La poesía es un don del mar.
LA MARAVILLA DEL MAR, EL DON DEL MAR,
el don maravilloso del mar. Su ritmo antiguo,
el de la poesía y la libertad.
Maravilla del ritmo, de lo profundo
que en él llega a la orilla -y a ti.
LA MÚSICA. LA MÚSICA QUE HAY EN EL MAR.
En la poesía. En la soledad. Dentro de ti.
LA ARENA DE LA PLAYA. LA MÚSICA DEL MAR
que llega a ella -a la orilla. Orilla
del misterio y la soledad esa música,
de lo profundo indescifrable y cierto.
LA LUNA, LAS NUBES. LAS NUBES SOBRE LA LUNA
en la noche. Y el mar, el mar cerca, en el aire
de la noche el mar y todo lo que puede ser.
Lo que se puede soñar, irse haciendo canto, poemas,
y haciendo tú persona en ellas.
LA PERSONA QUE TE HACES EN EL CANTO, QUE VAS CONSTRUYENDO
en los poemas. La persona que siente el mar y la luna,
siente la noche y es la noche, es los poemas
que la sienten y la acercan y la dicen. Todo lo que construye
el canto, lo que los poemas van haciendo, esa persona
que los poemas hacen y aun en su sin saber, mientras se buscan
eres tú.
LA LIBERTAD DEL MAR, LA LIBERTAD DE LA POESÍA,
la construcción de una persona en esa libertad:
misterio de una vida, camino de una vida,
no eches de menos un destino más fácil,
todo es y dice y se cumple en ese misterio.
AÚN ALGO DE ROSA EN LAS NUBES, EN ESTE CIELO
al que le llegará lo oscuro. Como puede llegar
al corazón del hombre. Pero tiene, ha de tener también
la libertad. La libertad de la poesía. La soledad
del canto. La alta libertad de la soledad. De la poesía,
del canto.
EL SENTIMIENTO DE LA TIERRA, EL SENTIMIENTO DEL JARDÍN,
el sentimiento de la poesía y su libertad, infinita aventura,
recóndito misterio. Recóndito pero de pronto aparecido, hecho presencia
al dictado de esa libertad, en inesperado encuentro.
De La libertad de la poesía, Nueva Biblioteca Íntima, Ònix Editor, Barcelona, 2025.
Santiago Montobbio. Barcelona, 1966. Publicó por primera vez como poeta en la Revista de Occidente en 1988. Al recibir su primer libro, Hospital de Inocentes (1989), Juan Carlos Onetti escribió: “Muy pocas veces me produce alegría contestar a los autores que me envían sus obras. Este es un caso distinto. Me hace feliz escribirle porque su libro HOSPITAL DE INOCENTES es muy bueno y de manera misteriosa siento que coincide con mi estado de ser cuando estoy escribiendo”. También mereció el reconocimiento espontáneo de otros ilustres autores, que destacaron la belleza, fuerza y hondura de esta poesía: así, Camilo José Cela encontró “tan hondos y hermosos” los poemas, y esto escribieron Ernesto Sabato (“Son magníficos”), Miguel Delibes (“Envidio la fuerza de su verso”) o Carmen Martín Gaite (“me han conmovido extrañamente. Porque salen de un pozo muy oscuro y verdadero”). Ha publicado también Ética confirmada (1990), Tierras (1996), Los versos del fantasma (2003), El anarquista de las bengalas (2005), en la colección Biblioteca Íntima de March Editor, finalista del Premio Quijote 2006, que concedía la Asociación Colegial de Escritores de España al mejor libro publicado en el año mediante votación de sus socios, y Absurdos principios verdaderos (2011), también en Biblioteca Íntima. Ha colaborado en las primeras revistas de España, Europa y América, y ha sido traducido al inglés, francés, alemán, italiano, danés, portugués, rumano, albanés y holandés. Es autor de un libro de arte con el pintor Lluís Ribas, Els colors del blanc (2008). Se han editado dos antologías de su poesía en Francia (Le théologien dissident, Paris, 2008, y La poésie est un fond d’eau marine, Paris, 2011), una en Brasil (Donde tirita el nombre/Onde treme o nome, Sao Paulo, 2010) y otra en los Países Bajos (Desde mi ventana oscura/Vanuit mijn donkere raam, Deventer, 2016). El año 2009, después de veinte años de silencio, volvió a escribir poesía con gran intensidad, exactamente un conjunto de 942 poemas, que se ha dado a conocer en una tetralogía en la histórica colección El Bardo –La poesía es un fondo de agua marina (2011), Los soles por las noches esparcidos (2013), Hasta el final camina el canto (2015) y Sobre el cielo imposible (2016)-, y a ésta se han sumado con posterioridad los libros La lucidez del alba desvelada (2017), La antigua luz de la poesía (2017), Poesía en Roma (2018), Nicaragua por dentro (2019), Vuelta a Roma (2020), De infinito amor (Cuaderno del encierro) (2021) y Los poemas están abiertos (2023). La hispanista brasileña Ester Abreu Vieira de Oliveira ha publicado un libro dedicado a su obra poética, con un estudio de la misma y también una antología de su poesía en edición bilingüe castellano-portugués: A arte poética de Santiago Montobbio (Análise e Traduçao) (Editorial Opçao, Brasil, 2017). Su vasta obra poética ha obtenido una difusión, un reconocimiento y una trascendencia internacionales. A su labor de creación le acompaña y corresponde, desde sus inicios como escritor, una labor como ensayista y articulista. También desde el principio, escribe poesía y prosa, cauces de expresión que se entrecruzan y dialogan entre ellos en su trabajo de escritor. Santiago Montobbio publicó en la colección Biblioteca Íntima de March Editor los libros El anarquista de las bengalas y Absurdos principios verdaderos, en 2005 y 2011, respectivamente, y en 2024 publicó el libro Días en Venecia en Nueva Biblioteca Íntima de Ònix Editor, que la continúa, y ahora también este nuevo libro, La libertad de la poesía, con el que prosigue su colaboración con esta colección.









