
Minuto de silencio
Por las víctimas desvalijadas
por los bancos,
desahuciadas por los gobiernos.
Por todas las mujeres asesinadas
por aquellos –que alguna vez–
prometieron amor y respeto.
Por las ancianas calcinadas por braseros,
por los Aylan del Mediterráneo,
por los niños tiroteados bajo muros infames.
Por las víctimas del franquismo,
por los valientes que les plantaron cara,
por los que aún buscan sus huesos.
Por ellos y por ellas sí guardo
un respetuoso y sentido,
minuto de silencio.
Mujer incómoda, Huerga y Fierro Editores, 2024.
Estallido
Perdonadme, por mi incapacidad de cerrar
los ojos y mis puños ante la atrocidad.
Si no me regocijo ni invoco a la mentira,
cuando el mundo solloza y la hipocresía asfixia.
Perdonad si mis versos están cargados de ira,
cuando leo impotente que han violado a otra hermana,
cuando veo cadáveres de mujeres y niñas
y un páramo plagado de cruces anónimas.
Cuando niñas hambrientas venden su cuerpo
en calles devastadas tras viles bombardeos.
Cuando escucho los gritos de auxilio de madrugada
y la cifra de asesinadas y huérfanos aumenta.
No me puedo callar ante tantos atropellos.
Al ver restos de carne colgando de una valla,
decenas de cuerpos engullidos por el mar
tras perder la batalla para entrar en Europa.
Cuando arrojan familias completas a la calle,
cuando amordazan al pueblo con balas de goma,
mientras los usureros amasan sus fortunas
y abren cuentas en Suiza al amparo del gobierno.
Y no basta el poema ni el aullido en la nada,
ni el grito que se vuelve rugido en nuestras gargantas.
Y a veces entran ganas de hacer añicos los cristales,
derribar a patadas las puertas,
volar por los aires las cloacas.
No dudar –por un segundo–
y encender la mecha.
Mujer incómoda, Huerga y Fierro Editores, 2024.
Septiembre
Avanza como potro desbocado septiembre.
Mes de alas cautivas en el pecho,
de recuerdos de ventanas y puertas cerradas
tras el aullido luminoso de las balas.
Mes de sueños truncados y exilios obligados,
de primaveras robadas en otro hemisferio.
Mes de aeropuertos fríos, de fronteras y prisas,
de fantasmas desterrados y ángeles caídos,
de palabras amordazadas que aún claman
desde la profundidad de los mares,
desde la inmensidad del desierto.
Avanza septiembre, cabalgando como un rayo.
Acosado por una jauría de interrogantes
que se arremolinan y me ladran al oído:
que el olvido jamás borre sus nombres,
que la distancia jamás apague su fuego.
Mujer incómoda, Huerga y Fierro Editores, 2024.
Silvia Cuevas-Morales (Santiago de Chile, 1962). Escritora, poeta y traductora literaria. En 1975 se exilió junto a su familia en Australia donde se Licenció en Filología Hispanoamericana, con un Máster en Estudios Europeos. A finales de los noventa se radicó en Madrid donde reside en la actualidad.
Autora de los poemarios: Purple Temptations (1994), Al filo de la memoria / At memory’s edge (2001), Canto a Némesis: poemas de una extranjera (2003), Rodaré maldiciendo: poemas y arte callejero (2008), Poliamora (2010), Desarrelament i altres poemes / Desarraigo y otros poemas (2012), Pienso, luego estorbo… / Je pense, donc je gȇne… (2014), Apátrida: Diario de un destierro/ Stateless: Diary of an Exile (2017) y Mujer incómoda (2024)
Ha publicado los trabajos de investigación: Diccionario universal bio-bibliográfico de autoras que escriben en castellano. Siglo XX (2003), Vínculos Teatrales (2003) y Diccionario de centenarias Ilustres: 100 mujeres que cambiaron la historia (2011). En narrativa: Nanas lésbicas: para conciliar el sueño (2013) y El tren del miedo y otros relatos (2015).
Premios destacados: “Grand Prix des Arts”, de la Academia Orient-Occident, Rumanía (2011), el “Premio Participando Creamos Espacios de Igualdad” de Arte y Cultura, del Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid (2016) y el reconocimiento “Letras del Mundo – El eco de su voz”, del XVIII Festival Internacional Palabra en el Mundo, Chiapas, México, 2024.











